El Banco Mundial alerta: la igualdad laboral entre hombres y mujeres sigue siendo un horizonte lejano

Un nuevo y contundente reporte del Banco Mundial reveló que la igualdad en el trabajo entre hombres y mujeres no existe en ningún país del mundo, destacando que incluso los marcos jurídicos que promueven la paridad a menudo se quedan en el papel o se aplican de forma incompleta.

Un problema global con pocos países cerca de la meta

De acuerdo con el informe anual sobre Mujeres, negocios y legislación, sólo alrededor del 4 % de las mujeres vive en países cuyo mercado laboral se aproxima a una igualdad real entre géneros. Aunque muchos países han modernizado sus leyes para promover la igualdad de oportunidades en el empleo, la aplicación práctica de esas normas apenas alcanza a la mitad de los casos, según el análisis del organismo.

Más allá de la letra de la ley, las mujeres continúan enfrentando barreras estructurales que limitan su acceso a determinados tipos de trabajos, la creación de negocios propios y condiciones de seguridad y protección en el entorno laboral.

Restricciones reales pese a las mejoras legales

El reporte explica que, aunque algunos países han avanzado en reformas, muchas de esas mejoras no se traducen en igualdad en la práctica. “Incluso en economías que han actualizado su legislación, las mujeres enfrentan restricciones sobre el tipo de trabajo que pueden realizar, los negocios que pueden emprender y el entorno de seguridad que les permita aprovechar las oportunidades”, señaló uno de los economistas que colaboró en el estudio.

Este desafío no es solo una cuestión de justicia social, sino también de desarrollo económico. El Banco Mundial enfatiza que la plena integración de las mujeres en el mercado laboral no sólo amplía sus oportunidades individuales, sino que impulsa el crecimiento económico y beneficia a toda la sociedad.

Un llamado urgente a la acción

La organización advierte que 1 200 millones de jóvenes —la mitad mujeres— se incorporarán al mercado laboral en la próxima década, lo que hace imprescindible reforzar las políticas públicas para garantizar acceso igualitario al empleo, protección de derechos y condiciones de trabajo dignas para todas.

Además, subraya que los avances en igualdad laboral repercuten positivamente incluso en la participación masculina en la fuerza de trabajo, lo que traza un panorama económico más sólido y equilibrado cuando las oportunidades no dependen del género.

La igualdad, aún lejos de ser una realidad

Este informe pone en evidencia que no basta con promulgar leyes sobre igualdad laboral: su cumplimiento, monitoreo y aplicación efectiva son la clave para cerrar las brechas de género en el empleo. Aunque algunos países —principalmente de economías avanzadas— se acercan más a la paridad, ninguno ha logrado eliminar completamente las desigualdades que persisten en tareas, oportunidades, remuneraciones y condiciones de trabajo.

En un mundo donde las capacidades productivas y creativas de las mujeres siguen estando subutilizadas, la igualdad laboral no es solo un objetivo social legítimo, sino un imperativo para asegurar un futuro más próspero e inclusivo.

Fuente: Expansión. Banco Mundial: La igualdad en el trabajo entre hombres y mujeres no existe en ningún país